3.01.2009

Cultura y sociedad / Antropología y sociología

El escrito de Pietro Rossi es una revisión histórica de la evolución del estudio de la cultura. A traves de revisar el trabajo de distintos autores, va formando una línea de tiempo que describe las distintas época en las que varios autores se enfocaron en describir la cultura y llega hasta la conclusión de que la discusión ha perdido la fuerza que tenía en el pasado, debido a distintos hechos, pero que finalmente la cultura ha cobrado importancia filosófica más que científica. (Rossi, pág. 127)

La revisión que hace de Tylor y su propuesta de desarrollo único de las culturas, me llama la atención. Me parece un poco exagerado afirmar que toda cultura tiene las mismas fases de desarrollo y que es posible identificar el punto en el que una cultura primitiva esta ante las europeas, supuestamente más avanzadas. Rossi ahonda en la explicación de Tylor por la importancia que tuvieron sus estudios, lo que debe haber moldeado de forma definitiva la construcción formal de la antropología. El otro autor que analiza con detenimiento es Boas, que de acuerdo con la revisión de Rossi, se acerca más a lo que hoy en día se acepta como estudio de la cultura. Pues incluye la normativa de la cultura, los hábitos y las costumbres describiéndolas como modelos de comportamiento.

La cultura es un carácter adquirido mediante el proceso de aprendizaje y es propiedad exclusiva del hombre (Rossi. Pág. 121). Parece curioso que muchos estudiosos hayan dedicado sus vidas a concluir una idea que hoy en día ya parece una afirmación lógica. Como muchos otros elementos que simplemente ya tomamos por sentado, pues forman parte de la cultura que adquirimos por vivir en sociedad, que aprendemos en la escuela y que moldea nuestra conducta al convivir con otros individuos de la sociedad.

Finalmente Rossi afirma que no se ha perdido la importancia el concepto científico de cultura, pero que la discusión en su entorno si. La antropología se enfoca en los pueblos primitivos, la sociología en el estudio contemporáneo de la sociedad, la cultura es algo que se aprende y es un ideal conceptual generado en sociedad. Hay distinciones marcadas entre cada grupo social y al mismo tiempo se pueden encontrar algunas características parecidas. Ha sido una labor de casi un siglo por parte de los estudiosos pero con ello se ha logrado constituir como una perspectiva histórica universal. (Rossi, pág. 127)

*Rossi, Pietro. El concepto de la cultura en la tradición antropologica, (1970).

2.23.2009

Patrimonio nacional vs Patrimonio de la humanidad

Desde hace elgún tiempo el patrimonio de la humanidad, es un concepto bastante común, pero hasta el análisis de Varine y la discusión en clase, no me había puesto a pensar en lo que implica la distinción que se hace sobre lo nacional y lo de la humanidad. Bajo el parámetro de la globalización, tiene sentido que se proclamen ciertas cosas propiedad de la humanidad, pero la pregunta es ¿quién sería responsable de la preservación de dichos patrimonios de la humanidad? ¿una institución internacional o los gobiernos locales de dónde es originalmente?

Parece no tener tanta relevancia, pero después del análisis del autor sobre la implicación del sistema económico en la cultura y las practicas turistas que hemos experimentado por parte de los gobiernos locales, para aprovechar los dichosos patrimonios, resulta interesante pensar en la mítica fabricada para validar dichos lugares. No pretendo desmitificar los mitos nacionales, pero después de un análisis es posible distinguir los intentos fabricados de un gobierno por generar símbolos y mitos, que unifiquen a una población, pues las naciones requieren de esa unidad y las naciones son conceptos bastante recientes.

Lo más fácil es analizar el país propio, reconocer que se da preferencia por un deporte, que tenemos mitos que validan a la patria con sacrificios de héroes sin identificación propia para que todo mexicano se refleje en “El Pipila” o en los niños héroes o en los caudillos revolucionarios, así como los intentos de recuperar las tradiciones prehispánicas con las ofrendas de día de muertos, que son pirámides con una cruz católica en la parte superior. Al fin y al cabo son mezclas del pasado, intentando generar algo nuevo que sea “mexicano”. Cabe recordar la época del afrancesamiento que patrocinó Porfirio Díaz para reconocer estos intentos por refinar la cultura con una cultura considerada como más civilizada.

Me parece que la idea del patrimonio de la humanidad no es tan mala idea, el problema es definir quienes serían los encargados de salvaguardarlo, después de todo es una realidad que las naciones ya no son tan independientes, por tanto la destrucción de una cultura afecta a las demás de alguna forma. Es como la historia, es necesario recordar historia para no cometer los errores del pasado y aún así seguimos en guerras religiosas.

Creo que el patrimonio de la humanidad es algo necesario, aunque haya nacido de la comercialización de la cultura por el sistema económico. Pero si es la única forma de generar presión por la preservación del pasado, vale la pena. Porque aunque la cultura se trate de un ideal de deber ser, es necesario aprender de donde venimos.

* Hugues de Varine. La Culture des Autres (1976)

Religión, incesto y sepultura

“Fue necesario para esto que la noción de civilización, que connota un conjunto de aptitudes generales, universales y transmisibles, cediera un lugar a la noción de cultura, entendida en una nueva acepción. La cultura debe concebirse como una concreción de técnicas, costumbres, ideas y creencias engendradas, sin duda, por individuos, pero más duraderas que cada uno de ellos.” (Levi-Strauss, págs. 134-135)

Esta idea me parece importante, pues a pesar de que la cultura es algo que esta en constante evolución por ser creada y destruida por el individuo en cada momento de su existencia, hay algo que lo sobre pasa y eso es la cultura en la que nace. Dado que no puede elegirla, simplemene nace dentro de una, aprende lo que ya existe y la transforma, para dejarla a los que le sigan. Esa definición me pareció interesante.

Por otra parte, al final del texto se mencionan carcteristicas universales, o que al menos han sido acuñadas como universales por los investigadores de la cultura, y cuando son descritas por el autor, resulta lógico reconocerlas como elementos comunes. El autor define que las creencias religiosas, el matrimonio como regla para evitar el incesto y la sepultura de los muertos, son elementos que todas las culturas comparten. Sin embargo, entre cada cultura las razones detrás de estas reglas difieren. No es lo mismo rendir respeto a los muertos por miedo que por fascinación. También se pueden reconocer creencias religiosas diversas, desde monoteístas hasta politeístas o los budistas que creen que todo individuo es un buda potencial. Asimismo los límites familiares de cercanía, difieren en cada cultura, por lo que el incesto puede ser muy riguroso o más relajado.

Estos tres ejemplos me llamaron la atención porque siempre escucho decir que en México es uno de los únicos lugares donde nos burlamos de la muerte o que los aztecas estaban por llegar a la conclusión de un dios único, antes de la conquista. Por lo que estas ideas me parecieron cercanas a la concepción que se tiene de las universalidades de cultura. Ahora bien, puede que estas supuestas universalidades sucedan por el ángulo de estudio que les damos desde una posición occidental con tradición antropología y sociológica. Pero como muchos temas en las ciencias sociales, simplemente es otra forma de estudiar la cultura.

* La cultura y las culturas de Claude Levi-Strauss

2.10.2009

Civilización, un concepto en evolución

Es curioso como a través de los 8 semestres de la carrera, aún es posible analizar la historia del hombre desde otro ángulo. En este caso lo que nos interesa es describir los términos cultura y civilización, pero para ello es necesario revisar el pasado y la evolución que han implicado.

Thurn expone que el concepto de cultura se originó como un concepto individual, en especial en el ámbito griego, y se modificó hasta llegar a ser una práctica multilateral, con los burgueses, cuya descripción se acerca más a lo que entendemos o creemos entender hoy como cultura. En análisis que realiza el autor, parece revisar ligeramente siglos de cambios, pero la lectura es sencilla cuando no ahonda en detalles y destaca momentos claves en la historia.

No es tan difícil intentar comprender la idea de que cultura estuvo ligada en un principio al status social y económico, como sucedía con los griegos. Mientras que los romanos aprovechan del trabajo ajeno para tener acceso a la cultura, una incipiente forma de acumulación de trabajo del capitalismo, únicamente que aún en desarrollo, pues el ocio se ganaba con la propiedad de esclavos.

Hoy en día aún se pueden tener ideas de que ciertas clases tienen mejor acceso a la cultura que otras y al mismo tiempo podemos reconocer que culturas consideradas en niveles de potencia, no necesariamente tienen cultura, como sucede con nuestros vecinos del norte. El problema reside en el hecho de que asumimos que la cultura es algo a lo que se debe tener acceso a partir de bienes materiales, porque así dicta el sistema capitalista. Para tener acceso a algo, hay que tener los medios. Esto es un concepto que se desarrolla con los burgueses y su necedad de diferenciarse de las clases bajas para apoderarse del poder hereditario de la nobleza.

“En la rígida sociedad de clases, por lo regular los productores y consumidores de los bienes culturales no pertenece al mismo estrato” (Thurn, 89) Sobra decir que los individuos más ricos de algunas sociedades modernas son los dueños de los medios de comunicación y cultura, me parece que esta idea se puede relacionar con la forma en la que las potencias industriales buscaron nuevos mercados para desarrollarse comercialmente y se ha imitado con los productores de cultura, hacia adentro de la misma sociedad, ya sin la necesidad de buscar fuera de las fronteras los mercados potenciales.

La revolución industrial y el avance tecnológico permitieron la reproducción masiva de cultura con el uso de la imprenta. Siglos más tarde, el avance tecnológico es impresionante y la tendencia a que todo sea útil, ha hecho que la cultura se reduzca a fórmulas pre-fabricadas de los medios y aunque se han multiplicado los accesos, eso no asegura que la calidad sea mejor a pesar de los años de supuesto progreso.

El autor tambien toca el tema del proceso de civilización y eso me resulta muy interesante. Me hizo pensar en los manuales de comportamiento y de etiqueta, que pretenden dominar los instintos del hombre y enseñar lo que correcto. Esto genera la valorización de una cultura sobre otra y las aspiraciones por imitar a la que se ha convertido en el canon, me imagino como sucedió durante el gobierno de Porfirio Díaz y el afrancesamiento de la ciudad o que la etiqueta francesa sigue siendo símbolo de elegancia. Me parece curioso como se desea imitar a otros, cuando es posible tener lo propio. Pero parecemos no estar conformes con lo propio, por eso aún hoy en día se estudia a los clásicos y se aspira a ser como otros.

Más adelante Thurn se adentra en explicar las diferentes concepciones de politesse y civilité, llegando a la conclusión de que lo que se aplica es la praxis. Lo que me hace reflexionar sobre la teoría y la práctica. Puede ser que desconozcamos el significado de los conceptos pero los aplicamos por costumbre, como ha sucedido con la democracia, que ahora ha sido reducida al mero acto de votar y nada más.

*Thurn, Hans Peter. El surgimiento de la cultura burguesa: la civilización de Soziologie der Kultur. (1976)