Es común escuchar sobre las nuevas tecnologías, parecen ser parte irrevocable de la vida moderna, pero es difícil poder describirlas o nombrarlas, parecen estar detrás de un velo que nos oculta lo que realmente son. Estuve pensando a lo que se refiere nuevas tecnologías, llegue a la conclusión de que debe estar relacionado con Internet y la transmisión de información, pues otro termino comúnmente utilizado para definir esta época es la “era de la información”. Además, creo que es importante considerar lo que ha implicado el uso de Internet y las modificaciones que ha implicado el hipertexto, pues las nuevas generaciones se acostumbran a pensar en textos con múltiples niveles y posibilidades, contrario a los textos lineales de los libros impresos.
Ya no es lo mismo hacer una investigación en una biblioteca, que buscar en Google y encontrar videos, blogs, wikis de un mismo tema y hasta recomendaciones, que pueden generar conocimiento o intereses nuevos. Yo se que mucho se puede argumentar sobre la calidad de los contenidos que nos podemos encontrar en línea, pero simplemente hay que revisar el esquema de la misma clase, ya que usamos el blog para entregar los ensayos y los trabajos impresos se convierten en objetos obsoletos, cuando es posible hacer vínculos a videos, imágenes, mapas o presentaciones que enriquezcan los textos.
Otro tema que me parece importante y que también ha sido repensado a partir de la tecnología de Internet, son los derechos de autor. Ahora es común encontrar material original en la red, que se rige bajo leyes de “Creative Commons (CC)”. Evidentemente los derechos de autor no van a desaparecer, el lucro económico difícilmente va a perder fuerza en un sistema principalmente capitalista, pero el hecho de los creativos consideren que su trabajo puede ser enriquecido por la participación de otros, me parece un importante cambio en la cultura a partir de la tecnología disponible.
Mesthene se preocupa por destacar lo que es nuevo en nuestra época. Empieza por reconocer que evidentemente en cada época hay algo nuevo, es parte del proceso, que eso ni siquiera es nuevo. Pero desea distinguir lo que si nos marca diferentes de nuestros antecesores. Termina considerando que lo que nos distingue es el hecho de que por fin hemos roto con los limitantes físicos del entorno y que somos concientes de ello. Con esa primera afirmación pensé que el texto iba a tener un corte ecologista, pero no fue así, mas bien se dedica a analizar como llegamos a este punto.
Es cierto que las invenciones y los avances, ya no pueden ser algo que nos marque, pues se han convertido en un terreno común y cotidiano. A diferencia de eventos como la Revolución Industrial, hoy en día no podríamos elegir un solo avance que nos marque. Apenas hace 40 años, podemos distinguir la época como la carrera espacial, pero hoy en día ¿qué diríamos? ¿la época del ipod?
Me parece muy interesante la reflexión que hace Mesethene sobre la implicación de liberador que tiene la tecnología y como es que a partir de la infinita cantidad de posibilidades que nos ofrece, también es un potencial infinito para generar errores. Ni es positiva ni es negativa, es neutral. Puede cumplir con las promesas y con los temores. Eso me remite a los textos de ciencia ficción, de Assimov, Bradbury, Orwell y Verne, aunque hoy en día sean fuente de inspiración para argumentos cinematográficos, en el fondo son testigo del miedo a lo desconocido, en este caso la tecnología y el potencial que tiene de autodestrucción para el humano.
Evidentemente no pienso que las computadoras personales se vuelvan en contra de los hombres, pero la figura del Gran Hermano en todos los hogares de 1984 no parece tan ajena, cuando poco a poco le enseñamos todas nuestras preferencias a los robots de búsqueda de páginas como Amazon.
El autor menciona que la tecnología libera y complica la vida del hombre. Dice que tiene dos caras, la que promete la liberación y la que nos vence. Por eso menciona que es necesario con mayor tecnología y libertad, mayor sabiduría para enfrentar esa libertad. Parece obvio, pues cuando pone ejemplos de los resultados negativos y el sacrificio de algunas vidas humanas por el beneficio de la mayoría, es evidente que necesitamos cierto grado de conciencia y sabiduría para reconocer que tales sacrificios.
* Mesthene, Emmanuel. Technology and Wisdom.
Ya no es lo mismo hacer una investigación en una biblioteca, que buscar en Google y encontrar videos, blogs, wikis de un mismo tema y hasta recomendaciones, que pueden generar conocimiento o intereses nuevos. Yo se que mucho se puede argumentar sobre la calidad de los contenidos que nos podemos encontrar en línea, pero simplemente hay que revisar el esquema de la misma clase, ya que usamos el blog para entregar los ensayos y los trabajos impresos se convierten en objetos obsoletos, cuando es posible hacer vínculos a videos, imágenes, mapas o presentaciones que enriquezcan los textos.
Otro tema que me parece importante y que también ha sido repensado a partir de la tecnología de Internet, son los derechos de autor. Ahora es común encontrar material original en la red, que se rige bajo leyes de “Creative Commons (CC)”. Evidentemente los derechos de autor no van a desaparecer, el lucro económico difícilmente va a perder fuerza en un sistema principalmente capitalista, pero el hecho de los creativos consideren que su trabajo puede ser enriquecido por la participación de otros, me parece un importante cambio en la cultura a partir de la tecnología disponible.
Mesthene se preocupa por destacar lo que es nuevo en nuestra época. Empieza por reconocer que evidentemente en cada época hay algo nuevo, es parte del proceso, que eso ni siquiera es nuevo. Pero desea distinguir lo que si nos marca diferentes de nuestros antecesores. Termina considerando que lo que nos distingue es el hecho de que por fin hemos roto con los limitantes físicos del entorno y que somos concientes de ello. Con esa primera afirmación pensé que el texto iba a tener un corte ecologista, pero no fue así, mas bien se dedica a analizar como llegamos a este punto.
Es cierto que las invenciones y los avances, ya no pueden ser algo que nos marque, pues se han convertido en un terreno común y cotidiano. A diferencia de eventos como la Revolución Industrial, hoy en día no podríamos elegir un solo avance que nos marque. Apenas hace 40 años, podemos distinguir la época como la carrera espacial, pero hoy en día ¿qué diríamos? ¿la época del ipod?
Me parece muy interesante la reflexión que hace Mesethene sobre la implicación de liberador que tiene la tecnología y como es que a partir de la infinita cantidad de posibilidades que nos ofrece, también es un potencial infinito para generar errores. Ni es positiva ni es negativa, es neutral. Puede cumplir con las promesas y con los temores. Eso me remite a los textos de ciencia ficción, de Assimov, Bradbury, Orwell y Verne, aunque hoy en día sean fuente de inspiración para argumentos cinematográficos, en el fondo son testigo del miedo a lo desconocido, en este caso la tecnología y el potencial que tiene de autodestrucción para el humano.
Evidentemente no pienso que las computadoras personales se vuelvan en contra de los hombres, pero la figura del Gran Hermano en todos los hogares de 1984 no parece tan ajena, cuando poco a poco le enseñamos todas nuestras preferencias a los robots de búsqueda de páginas como Amazon.
El autor menciona que la tecnología libera y complica la vida del hombre. Dice que tiene dos caras, la que promete la liberación y la que nos vence. Por eso menciona que es necesario con mayor tecnología y libertad, mayor sabiduría para enfrentar esa libertad. Parece obvio, pues cuando pone ejemplos de los resultados negativos y el sacrificio de algunas vidas humanas por el beneficio de la mayoría, es evidente que necesitamos cierto grado de conciencia y sabiduría para reconocer que tales sacrificios.
* Mesthene, Emmanuel. Technology and Wisdom.

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